PUNTA BALLENA / MALDONADO — En las laderas rocosas de la Sierra de la Ballena, a pocos minutos de la Laguna del Sauce y de la península, se extiende uno de los monumentos naturales y patrimoniales más asombrosos del continente. Con 192 hectáreas de exuberante vegetación y más de un siglo de historia, el Arboretum Lussich se erige como una de las reservas forestales artificiales con mayor diversidad de especies arbóreas del planeta y un refugio predilecto para el ecoturismo durante todo el año.
Una epopeya botánica pionera en Sudamérica
La historia de este santuario verde comenzó en 1896, cuando el naviero, escritor y naturalista Antonio Lussich adquirió casi dos mil hectáreas de sierras pedregosas y dunas móviles azotadas por el viento oceánico. Con una visión agronómica adelantada a su época, Lussich emprendió una titánica tarea de fijación de suelos y aclimatación de flora internacional, importando semillas y ejemplares de los cinco continentes a través de su flota mercante.
Hoy, la reserva alberga cerca de 400 especies exóticas —incluyendo decenas de variedades de eucaliptos australianos, liquidámbares norteamericanos, pinos mediterráneos, acacias y cipreses— que conviven en armonía con más de 80 especies de flora autóctona uruguaya, configurando un laboratorio botánico a cielo abierto de valor científico incalculable.
La Casona histórica: arte, patrimonio y cafetería de autor
El corazón del predio lo constituye la emblemática Casona Lussich, construida a fines del siglo XIX y restaurada en su totalidad mediante una inversión de más de dos millones de dólares impulsada por la Intendencia de Maldonado en conjunto con organismos de desarrollo patrimonial y la Unión Europea.
Registrada ante el Sistema Nacional de Museos de Uruguay, la residencia alberga el Museo del Azulejo —con piezas históricas de origen francés, español y uruguayo—, salas de exposiciones plásticas, una tienda de artesanías locales de autor y una cafetería boutique con terrazas abiertas a la naturaleza, donde se desarrollan ciclos de música acústica en vivo, tertulias literarias y talleres ambientales.
Treinta kilómetros de senderos y miradores panorámicos
Para los amantes de la actividad al aire libre y la desconexión, el parque ofrece una red de más de 30 kilómetros de senderos peatonales señalizados con tecnología de códigos QR interactivos, además de circuitos especiales para bicicletas de montaña.
El recorrido asciende gradualmente por la ladera de la sierra hasta alcanzar miradores naturales que regalan vistas panorámicas inigualables de la Bahía de Maldonado, el cerro Pan de Azúcar y el espejo de agua de la Laguna del Sauce.
Promovido por el Ministerio de Turismo como un pilar fundamental del turismo sustentable y la desestacionalización en Maldonado, el Arboretum Lussich combina memoria histórica, biodiversidad global y bienestar en un entorno que cautiva los sentidos en cada estación del año.







