PALERMO / BUENOS AIRES — En el corazón geográfico de la capital argentina, enmarcado por las avenidas Libertador y Dorrego, el mítico Campo Argentino de Polo —consagrado universalmente como «La Catedral del Polo»— es el escenario del acontecimiento deportivo, social y de moda más prestigioso y exclusivo del mundo ecuestre: el Campeonato Argentino Abierto de Polo.
El certamen de mayor hándicap del planeta
Organizado por la centenaria Asociación Argentina de Polo (AAP), el certamen representa la gema culminante de la legendaria Triple Corona argentina (junto a los Abiertos de Tortugas y Hurlingham). Palermo ostenta una condición inigualable: es el único torneo interclubes del globo donde se enfrentan cuartetos que alcanzan la perfección del hándicap ideal de 40 goles.
Sobre el césped sagrado de la Cancha 1, dinastías ecuestres como La Dolfina (comandada por la leyenda viviente Adolfo Cambiaso y su hijo Poroto Cambiaso), Ellerstina (la dinastía Pieres) y La Natividad (los hermanos Camilo y Bartolomé Castagnola) libran batallas de velocidad, estrategia y destreza a lomo de los mejores caballos pura sangre del planeta, ejemplares clonados y criados con tecnología genética de vanguardia que despiertan la admiración de peticeros, criadores y patrones de los cinco continentes.
La pasarela de los palcos: alta costura y códigos de elegancia primaveral
Durante los meses de primavera, Palermo se transforma en la pasarela de estilo más refinada de Sudamérica. La atmósfera en torno a los palcos oficiales, las carpas de hospitalidad corporativa de grandes firmas de lujo y el exclusivo sector del Chukker Garden congrega a la aristocracia rioplatense, miembros de la realeza europea, diplomáticos, modelos de alta costura y empresarios internacionales.
El código de vestimenta es un homenaje a la elegancia descontracturada: vestidos fluidos de lino blanco y seda, sombreros Panamá de paja toquilla hechos a mano, gafas de diseño y sastrería liviana en tonos pasteles, conformando una estampa que dialoga a la perfección con la tradición de las carreras de Ascot en Inglaterra o los torneos de Saint-Tropez.
El fenómeno del «after-polo» y las veladas de etiqueta
Al sonar la campana del último chukker y definirse los encuentros, la acción se desplaza hacia las terrazas y barras de coctelería dispuestas en el predio. Los célebres after-polo se encienden con música en vivo de DJs internacionales, copas de champagne francés y una gastronomía de autor firmada por reconocidos chefs, extendiendo la celebración hasta la noche en un clima festivo y distinguido.
Este circuito de excelencia deportiva y social, respaldado por Visit Argentina, mantiene un diálogo natural con los campos de polo de José Ignacio y las estancias de Maldonado, trazando una ruta ecuestre de máximo estándar que define el estilo de vida de la alta sociedad del Cono Sur.











