MANANTIALES / PUNTA DEL ESTE — En el corazón del paisaje de colinas y bosques sobre la Ruta 104 en Manantiales, el circuito cultural de Punta del Este mantiene un dinamismo constante. El Museo de Arte Contemporáneo Atchugarry (MACA), diseñado por el célebre arquitecto uruguayo Carlos Ott dentro de la Fundación Pablo Atchugarry, continúa consolidándose como una parada ineludible para el turismo cultural durante las cuatro estaciones del año.
Un ícono arquitectónico de proyección global
Con una estructura de más de 5.000 metros cuadrados construida en madera tratada y grandes ventanales integrados a un parque de esculturas de 45 hectáreas, el MACA representa un hito arquitectónico en el Cono Sur. Concebido por el escultor Pablo Atchugarry como un «museo para la humanidad», el espacio alberga cuatro salas de exposiciones de estándar internacional, un anfiteatro al aire libre, auditorio y sala de cine.
El proyecto ha logrado posicionar a Uruguay en la ruta de las grandes muestras itinerantes globales, combinando acervos de maestros clásicos con creaciones contemporáneas de la región.
Cine, música y vanguardia en la agenda de agosto
Durante este mes de agosto, la programación del MACA de Manantiales despliega una propuesta interdisciplinaria que convoca tanto a la comunidad local como a visitantes internacionales. La grilla incluye ciclos de cine clásico y documental con títulos como Je suis Nenette y producciones enfocadas en el patrimonio natural del país como Uruguay Salvaje.
A la oferta cinematográfica se suman clases abiertas de tango y milongas en el museo, así como muestras de los talleres de teatro y artes plásticas, transformando las salas en espacios activos de creación e interacción comunitaria.
Manantiales como nuevo polo de lifestyle y diseño
El impacto del MACA ha permeado de forma directa en el desarrollo de Manantiales y La Barra. El entorno que rodea la Ruta 104 se ha transformado en un corredor gastronómico y de diseño donde proliferan galerías de arte independiente, ateliers de artistas locales, tiendas de decoración de autor y cafés conceptuales.
Esta sinergia entre naturaleza, arquitectura de vanguardia y propuesta cultural sostiene la vigencia de Punta del Este como un destino sofisticado que va mucho más allá de la temporada estival de sol y playa.







