BAHÍA DE MALDONADO / PUNTA DEL ESTE — Recortada como un oasis verde en medio de las aguas mansas de la bahía, la Isla Gorriti constituye uno de los patrimonios históricos, arqueológicos y naturales más fascinantes del departamento de Maldonado. Con una extensión de veintiuna hectáreas y declarada Monumento Histórico Nacional, este enclave insular combina la memoria de los enfrentamientos navales coloniales con la exclusividad náutica contemporánea.
Fortificaciones del siglo XVIII: el bastión militar del Río de la Plata
Bautizada originalmente como Isla de las Palmas por los primeros navegantes europeos y renombrada posteriormente en homenaje al capitán Francisco Gorriti, la isla fue un punto estratégico codiciado por las coronas de España, Portugal y Gran Bretaña para controlar el ingreso náutico al estuario platense.
A lo largo de sus senderos interiores aún se conservan las ruinas de su sistema de defensa artillado construido en la década de 1790. Baterías históricas como Santa Ana, Boca Chica y La Concepción, junto a cañones de bronce y hierro fundido orientados hacia la costa, atestiguan el rol del islote durante las invasiones inglesas y las disputas imperiales. Estos vestigios, preservados por el Ministerio de Educación y Cultura y la Intendencia de Maldonado, permiten realizar un viaje en el tiempo a través de pasarelas de madera y cartelería interpretativa.
Bosques marítimos y refugio de biodiversidad
Tras haber quedado desprovista de vegetación durante los siglos de ocupación militar, la fisonomía de la isla fue completamente transformada a comienzos del siglo XX gracias a un ambicioso plan de forestación con pinos marítimos (Pinus pinaster y Pinus halepensis) y eucaliptos.
Hoy, la densa masa arbórea genera un microclima sombrío y aromático que cobija a diversas especies de aves costeras. La normativa departamental protege estrictamente su ecosistema, prohibiendo la circulación de vehículos motorizados, la edificación permanente y la pernoctación, asegurando que la visita se mantenga como una experiencia diurna de ecoturismo y contemplación pura.
Puerto Cañón y Playa Honda: el paraíso del fondeo náutico
Durante la temporada y los fines de semana de sol en otoño y primavera, la costa norte y oeste de la isla —especialmente en Puerto Cañón y Playa Honda— se convierte en el fondeadero predilecto de veleros clásicos, yates de gran eslora y lanchas que zarpan desde el puerto esteño.
Protegidas de los vientos predominantes del sur, sus aguas cristalinas permiten fondear con total seguridad, nadar y disfrutar de almuerzos a bordo en una atmósfera de absoluta privacidad. La Isla Gorriti ratifica así su condición de joya multifacética: un santuario donde la historia colonial y el estilo de vida marítimo conviven en perfecta armonía en el corazón de Punta del Este.











