CASABLANCA, 9 de octubre de 2026 (PrensaEPTV) — La Asociación de Empresarios Vitivinícolas del Valle de Casablanca y la delegación regional de la red global Great Wine Capitals oficializaron el lanzamiento de su calendario enoturístico de primavera-verano, presentando el programa de experiencias de alta gama y las certificaciones del certamen Best of Wine Tourism. La apertura institucional marca el inicio de la temporada alta de visitantes en el principal valle costero de Chile, respaldado por el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur) y el Código de Sustentabilidad de Vinos de Chile.
Ubicado estratégicamente a ochenta kilómetros de Santiago y a escasa media hora del puerto patrimonial de Valparaíso, el Valle de Casablanca ostenta una posición de privilegio internacional como miembro de las doce grandes capitales del vino del mundo, compartiendo membresía con regiones consagradas como Burdeos, Napa Valley, Mendoza y Rioja.

La influencia marítima de Humboldt y los blancos de clase mundial
La singularidad del terruño de Casablanca descansa en su proximidad con el océano Pacífico. La corriente fría de Humboldt genera una densa nubosidad marina matinal —conocida localmente como camanchaca— que cubre los viñedos durante las primeras horas del día, moderando las temperaturas máximas y permitiendo una maduración lenta y equilibrada del fruto.
Este microclima de clima frío ha consagrado al valle como la referencia indiscutida de Chile para la producción de cepas blancas de alta acidez y mineralidad, sobresaliendo sus reconocidos Sauvignon Blanc, Chardonnay y un emergente estilo de Pinot Noir costero de taninos delicados y aromas a frutos rojos frescos. Los enólogos locales combinan la crianza en barricas de roble francés con huevos de hormigón y ánforas de cerámica para preservar la tensión natural que imprime la brisa marina.
Arquitectura bioclimática y hospitalidad regenerativa
Las bodegas asociadas al circuito enoturístico de Casablanca han desarrollado propuestas arquitectónicas de vanguardia que priorizan la integración paisajística y la eficiencia energética. Construcciones en maderas nativas recicladas, salas de barricas subterráneas termorreguladas de manera pasiva y techos verdes conviven con plantaciones agroecológicas que respetan la flora y fauna esclerófila de las quebradas costeras.
El programa estacional que acaba de habilitarse incorpora recorridos guiados en carruajes y bicicletas eléctricas entre hileras orgánicas, catas sensoriales a ciegas en miradores cordilleranos y una cuidada gastronomía de terruño en restaurantes de autor. Los menús de pasos rinden tributo a la proximidad del litoral chileno, maridando cosechas premiadas con ostras de borde negro, locos, centolla austral y vegetales de huertas biodinámicas propias.
Con la reactivación plena de sus experiencias y el reconocimiento a sus prácticas sustentables, el Valle de Casablanca ratifica su vigencia como un destino de contemplación y excelencia enológica de escala internacional.











