BAHÍA DE MALDONADO / PUNTA DEL ESTE — En las aguas calmas que resguardan la península y la Isla Gorriti, la presencia de una silueta náutica legendaria volvió a cautivar a residentes, navegantes y visitantes. El Velero Escuela ROU 20 Capitán Miranda, buque insignia de la Armada Nacional del Uruguay, fondeó en la Bahía de Maldonado marcando el tramo de bienvenida de su viaje internacional de instrucción, brindando una postal de sobria elegancia marinera que enaltece el patrimonio náutico del departamento.
El «Pequeño Gigante» en las costas esteñas
Conocido afectuosamente en los puertos del mundo como el «Pequeño Gigante», este velero de tres palos y sesenta y cuatro metros de eslora representa el aula flotante donde los guardiamarinas y jóvenes oficiales completan su formación práctica tras egresar de la Escuela Naval.
Su fondeo en la costa esteña —punto natural de recalada antes de su arribo a la bahía de Montevideo— generó un notable movimiento visual en el puerto de Punta del Este, convocando a aficionados a la náutica deportiva del Yacht Club y a fotógrafos que se acercaron a la rambla para registrar el paso del navío con su velamen recogido y su gallardete al tope del mástil.

Casi un siglo de navegación y diplomacia cultural
La historia de la embarcación atesora un rico legado de casi cien años. Botado en 1930 en los astilleros españoles de Matagorda (Cádiz) como buque hidrográfico para el relevamiento de costas y cartas marinas, el Capitán Miranda fue reconvertido en goleta a vela en los talleres del Dique de la Armada a fines de la década de 1970. Desde 1978 ha cumplido de forma ininterrumpida decenas de viajes de instrucción alrededor del globo.
A bordo, las tripulaciones combinan el dominio del instrumental satelital moderno con las técnicas tradicionales de navegación a vela, cabuyería y posicionamiento astronómico con sextante. En cada escala internacional, el barco actúa como una auténtica embajada itinerante, abriendo sus cubiertas para recepciones protocolares y difundiendo la cultura, la gastronomía y la producción del país bajo el lema grabado en su popa: «La República por los mares del mundo».

El lazo indisoluble con el arte de Carlos Páez Vilaró
La llegada del velero a aguas fernandinas evoca además un vínculo cultural entrañable con la zona. Durante años, el maestro Carlos Páez Vilaró mantuvo una estrecha amistad con la tripulación del Miranda, interviniendo personalmente sus velas con su icónico sol radiante y diseñando el mascarón y pinturas que acompañaron las travesías transoceánicas del barco.
Al navegar frente a Casapueblo y la costa de Punta Ballena, el velero rinde un tributo vivo a esa comunión entre el arte nacional y la inmensidad del océano Atlántico.
Respaldado por el Ministerio de Defensa Nacional y promovido por el Ministerio de Turismo y la Intendencia de Maldonado, el paso del Capitán Miranda por Punta del Este ratifica la vigencia de las grandes tradiciones navales y el magnetismo que el mar despierta en la comunidad esteña.











