Inhotim celebra sus 20 años con la reapertura de la Galería Cildo Meireles y el regreso de «The Murder of Crows»

Galería Adriana Varejão en Inhotim, Brasil

PUNTA DEL ESTE, 20 de octubre de 2026 (Prensa Estilo Punta) — El Instituto Inhotim, el gran museo de arte contemporáneo a cielo abierto de Brasil, vive en octubre el momento central de la celebración de sus 20 años. El calendario del aniversario, presentado por la institución en Brumadinho, Minas Gerais, fijó para el 17 de octubre la reapertura de la Galería Cildo Meireles tras una recalificación arquitectónica, con la incorporación de la obra Missão/Missões (Como construir catedrais), y el regreso de la instalación sonora The Murder of Crows, de Janet Cardiff y George Bures Miller. El 18 de octubre quedó reservado para la celebración oficial, con programación gratuita.

Situado a unos 60 kilómetros de Belo Horizonte, Inhotim abrió sus puertas al público en 2006 para albergar la colección reunida por el empresario Bernardo Paz. Dos décadas más tarde, el instituto ofrece unas 140 hectáreas de área de visitación, en las que pabellones de autor e instalaciones monumentales conviven con más de mil especies botánicas distribuidas en ocho jardines temáticos.

Cildo Meireles, en una galería renovada

La galería dedicada a Cildo Meireles, una de las figuras centrales del arte conceptual brasileño, es uno de los espacios más visitados del parque. Allí se exhiben piezas como Desvio para o vermelho, la célebre instalación construida en distintas tonalidades de rojo, junto a Glove Trotter y Através. A ese conjunto se suma ahora Missão/Missões (Como construir catedrais), obra de 1987 que reflexiona sobre la relación entre la fe, el poder y la riqueza en la historia de las misiones jesuíticas.

La intervención forma parte de la estrategia definida por la dirección del instituto, encabezada por su directora-presidente Paula Azevedo: en lugar de levantar nuevos edificios, Inhotim prioriza hasta 2030 la conservación y la actualización de sus pabellones existentes, un desafío de escala en un museo integrado a un entorno de bosque y jardines.

El regreso de The Murder of Crows

Escultura Inmensa de Cildo Meireles en Inhotim
«Inmensa», escultura de Cildo Meireles instalada en los jardines de Inhotim. Foto: Leone Melo / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

La otra gran novedad de octubre es la vuelta de The Murder of Crows (2009), la instalación de los artistas canadienses Janet Cardiff y George Bures Miller. La obra, que vuelve modernizada, distribuye el sonido a través de 98 altoparlantes y envuelve al visitante en una experiencia inmersiva que mezcla relato, música y paisaje sonoro, en la línea de las piezas que hicieron de Inhotim un referente mundial del arte de gran formato.

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En el mismo recorrido, el público puede encontrar obras emblemáticas del acervo como el Sonic Pavilion de Doug Aitken, que capta los sonidos de la tierra mediante micrófonos instalados en un pozo de 202 metros de profundidad; Lama Lâmina, de Matthew Barney; la Galería True Rouge, concebida para la obra de Tunga, y el pabellón de Adriana Varejão, uno de los edificios más fotografiados del parque.

Un año entero de aniversario

Las celebraciones comenzaron en febrero con la apertura de O Barco – Ato III, de Grada Kilomba, y Esconjuro – Verão, de Paulo Nazareth. En abril llegaron Contraplano, de Lais Myrrha, una muestra panorámica de Dalton Paula y la instalación de Davi de Jesus do Nascimento en la Galería Nascente, inspirada en las márgenes del río São Francisco.

En septiembre, el Centro de Educación y Cultura Burle Marx recibió la exposición conmemorativa de las dos décadas, concebida con un enfoque inmersivo, un recorrido histórico por la trayectoria del instituto y un homenaje a su fundador. El programa de 2026 incluye además nuevas ediciones del seminario internacional Transmutar y becas de investigación, que refuerzan el perfil del instituto como centro de producción de conocimiento.

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El jardín como obra

Buena parte del magnetismo de Inhotim reside en su paisaje. Los jardines, que dialogan con la tradición del paisajismo brasileño de Roberto Burle Marx, organizan el recorrido entre lagos, palmeras y especies nativas, de modo que la visita combina arte contemporáneo, arquitectura y botánica. El parque superó los 300.000 visitantes en 2023 y se consolidó como un destino en sí mismo para el viajero cultural, que suele dedicar al menos dos jornadas a recorrerlo.

Lago rodeado de vegetación en Inhotim
Uno de los lagos que estructuran el paisaje de Inhotim, con más de mil especies botánicas. Foto: Sandra Regina dos Santos / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Para el visitante internacional, la escapada se organiza desde Belo Horizonte, cuyo aeropuerto internacional de Confins concentra las conexiones aéreas, y se complementa con las ciudades históricas de Minas Gerais. La información sobre horarios, entradas y visitas guiadas se publica en el sitio oficial del instituto. Estilo Punta ya recorrió el parque en su crónica sobre el jardín del arte infinito.

Veinte años de proyección

Con la renovación de una de sus galerías más emblemáticas y el regreso de una instalación largamente esperada, Inhotim cierra su año de aniversario reafirmando el modelo que lo hizo único: un museo donde el arte se descubre caminando y donde cada pabellón es una experiencia. A dos décadas de su apertura, el instituto mira hacia 2030 con el desafío de preservar ese patrimonio y de seguir atrayendo a coleccionistas, artistas y viajeros de todo el mundo hacia el corazón de Minas Gerais.

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