ILHABELA / LITORAL NORTE DE SÃO PAULO — Frente a la costa norte paulista, donde las cumbres cubiertas por la Mata Atlántica se sumergen en un canal de aguas profundas y vientos oceánicos regulares, la paradisíaca isla de Ilhabela ostenta con orgullo el título oficial de «Capital de la Vela» de Brasil. Cada temporada, este santuario insular acoge la Semana Internacional de Vela de Ilhabela (SIVI), considerada unánimemente como la mayor y más aristocrática competencia de regatas oceánicas de América Latina.

El Yacht Club de Ilhabela: medio siglo de leyenda marítima
Organizado por el prestigioso Yacht Club de Ilhabela (YCI), el certamen reúne a más de ciento veinte embarcaciones de gran porte y a más de mil tripulantes de Brasil, Argentina, Uruguay, Chile y Europa.
El programa deportivo contempla la disputa de fórmulas de alta tecnología como la clase ORC Internacional, BRA-RGS y C30, junto a las majestuosas siluetas de madera barnizada de la clase Clásicos. El desafío cumbre del campeonato es la legendaria Regata Alcatrazes por Boreste – Marinha do Brasil, una exigente travesía de altura de más de sesenta millas náuticas que circunnavega el archipiélago protegido de Alcatrazes, un santuario ecológico marino de acantilados escarpados y colonias de aves oceánicas.

Glamour náutico, bossa nova y etiqueta marina
Al finalizar las intensas batallas tácticas en el agua, la vida de Ilhabela se traslada a los muelles y salones del Yacht Club. La marina se transforma en un exclusivo paseo donde patrones, medallistas olímpicos, celebridades y la alta sociedad brasileña convergen en las terrazas sobre el mar.
Las tardes caen al ritmo de presentaciones acústicas de bossa nova y jazz en vivo, acompañadas por barras de caipirinhas de autor con frutas tropicales nativas, degustaciones de espumantes y cenas privadas de armadores. Las veladas culminan con la gran gala de entrega de trofeos de plata y modelos a escala, una fiesta de etiqueta náutica donde el blazer azul marino y el calzado de cubierta marcan la pauta del buen vivir.

Un paraíso protegido de selva y mar
El encanto de Ilhabela trasciende las regatas para expresarse en su geografía virgen: el ochenta y cinco por ciento de su territorio está protegido como Parque Estadual, albergando cascadas cristalinas, playas secretas como Bonete y Castelhanos, y exclusivas residencias privadas ocultas entre la vegetación tropical.
Con el respaldo oficial de la Marinha do Brasil y la Secretaria de Turismo do Estado de São Paulo, la Semana de Vela de Ilhabela ratifica la hermandad náutica entre las grandes costas del Atlántico Sur, trazando un puente de elegancia, viento y deportividad que une a los navegantes de toda la región.











