PUNTA DEL ESTE, 1 de noviembre de 2026 (Prensa Estilo Punta) — Qué hacer en Salta tiene una respuesta que va mucho más allá de su casco colonial: la capital del noroeste argentino es la puerta de entrada a quebradas de colores imposibles, a los viñedos de altura de Cafayate, al Tren a las Nubes y a pueblos blancos de los Valles Calchaquíes. Estas son diez experiencias para descubrir «Salta, la linda», con datos prácticos para planificar el viaje.
1. La Plaza 9 de Julio y la Catedral Basílica

El recorrido empieza en la Plaza 9 de Julio, rodeada de recovas, cafés y edificios de los siglos XVIII y XIX. Sobre uno de sus lados se levanta la Catedral Basílica, que guarda las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro, centro de la gran celebración religiosa de la provincia cada septiembre. Al caer la tarde, con la fachada iluminada, la plaza es el mejor punto para tomar el pulso de la ciudad.
2. El Cabildo y el casco histórico

Frente a la plaza, el Cabildo de Salta es uno de los mejor conservados del país, con su recova de arcos de dos plantas. A pocas cuadras, las calles del centro conservan casonas con patios, balcones de madera y rejas coloniales que invitan a caminar sin prisa, entre museos, iglesias y tiendas de artesanía de tejidos y platería.
3. La Iglesia de San Francisco

Con su fachada roja y dorada y su esbelto campanario, la Iglesia y Convento de San Francisco es la postal más reconocible de Salta. Su silueta domina la calle Caseros y es imperdible tanto de día, bajo el cielo azul del noroeste, como de noche, cuando la iluminación realza los detalles de su ornamentación.
4. El Museo de Arqueología de Alta Montaña

El Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM), en Bartolomé Mitre 77, alberga a los Niños del Llullaillaco, tres niños incas hallados junto a su ajuar funerario en una plataforma ceremonial vinculada al rito de la Capacocha. Por razones de conservación, se exhiben de a uno, de forma rotativa. Abre de martes a domingo, de 11 a 19 horas (último ingreso, 18.30).
5. El teleférico al cerro San Bernardo

Desde el parque San Martín, el teleférico sube al cerro San Bernardo en pocos minutos y regala la mejor panorámica de la ciudad y del valle de Lerma. En la cima hay jardines, cascadas artificiales y miradores; los más activos pueden bajar a pie por el sendero de escalinatas.
6. Cafayate y los vinos de altura

Cafayate, en el extremo sur de los Valles Calchaquíes, es la capital del torrontés, la cepa blanca emblemática de la Argentina, y una de las zonas vitivinícolas de mayor altura del mundo. Sus bodegas ofrecen degustaciones, almuerzos entre viñedos y hoteles con spa. Quien ya recorrió los Andes mendocinos encontrará aquí otro paisaje y otro estilo, como contamos en Qué hacer en Mendoza.
7. La Quebrada de las Conchas

El camino de Salta a Cafayate por la Ruta Nacional 68 atraviesa la Quebrada de las Conchas, un paisaje de areniscas rojizas modeladas por el viento y el agua. Las paradas obligadas son la Garganta del Diablo, el Anfiteatro —famoso por su acústica—, Los Castillos, El Sapo y Los Médanos. Conviene hacer el trayecto con luz de la mañana o de la tarde, cuando los colores se intensifican.
8. Cachi y el Parque Nacional Los Cardones

La Ruta Provincial 33 sube por la Cuesta del Obispo hasta la Recta del Tin Tin, en el Parque Nacional Los Cardones, donde miles de cactus columnares custodian la meseta. Al final del camino espera Cachi, un pueblo de casas blancas, calles empedradas y una iglesia colonial al pie del nevado del mismo nombre, ideal para dormir una noche en una finca o un hotel boutique.

9. El Tren a las Nubes y el viaducto La Polvorilla

El Tren a las Nubes es una de las excursiones ferroviarias más célebres del continente: su punto culminante es el viaducto La Polvorilla, a más de 4.200 metros sobre el nivel del mar. Tiene salidas durante todo el año, pero al tratarse de una excursión de alta montaña puede suspenderse por condiciones climáticas adversas; conviene reservar con anticipación y aclimatarse antes de subir.
10. Salinas Grandes y la Quebrada de Humahuaca

Desde Salta se organizan excursiones de uno o dos días hacia las Salinas Grandes, un inmenso salar blanco compartido con Jujuy, y hacia la Quebrada de Humahuaca, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En Purmamarca, el Cerro de los Siete Colores es una de las imágenes más fotografiadas del norte argentino.

Peñas, empanadas y la noche salteña

La experiencia salteña se completa en una peña folclórica, donde se escuchan zambas y chacareras mientras se comparten empanadas salteñas, tamales y humita. La calle Balcarce concentra buena parte de la oferta nocturna, con propuestas para todos los gustos.
Cuándo ir y cómo llegar

La mejor época para visitar Salta va de abril a noviembre, la temporada seca, con días soleados y cielos limpios; en verano son frecuentes las lluvias, que pueden afectar algunos caminos de montaña. La ciudad tiene aeropuerto internacional, el Martín Miguel de Güemes, con vuelos directos desde Buenos Aires. Para recorrer quebradas y valles, lo ideal es alquilar un auto o contratar excursiones con guía, y reservar al menos cinco días para combinar la ciudad con Cafayate, Cachi y la Puna. Con su mezcla de patrimonio, paisaje y vino de altura, Salta se consolida como uno de los destinos más completos del norte argentino.
Redacción central de Estilo Punta, la revista digital de estilo de vida con base en Punta del Este dirigida por la modelo y comunicadora Lady Dos Santos. Cubre la agenda de alto standing de Punta del Este y la región: deporte de élite, moda, arte, cultura, gastronomía, destinos y eventos sociales.
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