PUNTA DEL ESTE, 30 de octubre de 2026 (Prensa Estilo Punta) — Las Cataratas del Iguazú, en la frontera entre Argentina y Brasil, son uno de los grandes espectáculos naturales del planeta: unos 275 saltos que se precipitan sobre el río Iguazú en medio de la selva paranaense, protegidos por dos parques nacionales declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y elegidos en 2011 entre las Siete Maravillas Naturales del mundo. La respuesta a qué hacer en Iguazú empieza por recorrer ambos lados: el argentino, para caminar sobre los saltos, y el brasileño, para contemplarlos de frente.
El Parque Nacional Iguazú, del lado argentino, abre todos los días del año de 8 a 18, incluso feriados y días de lluvia. Estas son las experiencias que hacen del destino una escapada inolvidable, de la Garganta del Diablo a los paseos bajo la luna llena.
1. La Garganta del Diablo, el gran salto

Es el corazón de las cataratas: una herradura de agua de unos 80 metros de altura donde el río se precipita con un estruendo que se siente en el pecho y una nube de rocío que puede verse a kilómetros. Del lado argentino se llega en el Tren Ecológico de la Selva hasta la Estación Garganta y luego por pasarelas que avanzan sobre el río Iguazú Superior hasta asomarse al borde mismo del abismo. Conviene ir temprano, con el primer tren, para disfrutarla con menos visitantes.
2. El Circuito Superior, caminar sobre los saltos

Las pasarelas del Circuito Superior recorren la parte alta de los saltos y ofrecen vistas panorámicas sobre el cañón, con el agua cayendo literalmente bajo los pies. Es un recorrido accesible y de dificultad baja, ideal para entender la escala del sistema de cataratas y para fotografiar los arcoíris que se forman con el sol de la mañana.
3. El Circuito Inferior, la selva y el rocío

Más largo y con escaleras, el Circuito Inferior desciende entre la vegetación hasta acercarse a la base de varios saltos. Es el paseo más inmersivo: la humedad, el verde intenso de la selva, las mariposas y los vencejos que anidan detrás de las cortinas de agua. En algunos miradores el rocío empapa, así que conviene llevar ropa liviana y una funda para el teléfono.
4. El Tren Ecológico de la Selva

El Tren Ecológico de la Selva une la Estación Central con la Estación Cataratas y la Estación Garganta a través del bosque. La primera salida es a las 8.20 y la última hacia la Garganta, a las 15.30; el último regreso parte a las 17.30. Los circuitos tienen último ingreso a las 16.45. El viaje, incluido en la entrada al parque, es en sí mismo una experiencia, con coatíes, tucanes y mariposas como compañía habitual.
5. Las cataratas bajo la luna llena y al atardecer

Solo cinco noches al mes, el parque abre de noche para el Paseo de Luna Llena, una experiencia que comenzó en 2001: tras una presentación del Coro Guaraní, el tren lleva a los visitantes hasta las pasarelas del río Iguazú Superior para ver los saltos iluminados solo por la luna. Hay tres turnos por noche (19.45, 20.30 y 21.15) y dura unas dos horas y media. El parque ofrece además el Atardecer en Cataratas, un paseo guiado con cupos limitados después del cierre, con merienda regional y un circuito totalmente accesible.
6. El lado brasileño y su pasarela frente a la Garganta

Desde Foz do Iguaçu, el Parque Nacional do Iguaçu ofrece la vista de conjunto: un sendero que bordea el cañón con los saltos argentinos enfrente y culmina en una pasarela que se interna en el río frente a la Garganta del Diablo. Es la postal clásica de Iguazú y el complemento indispensable de la visita argentina; lo ideal es dedicar un día completo a cada lado.
7. Dormir frente a las cataratas: el Hotel das Cataratas

Dentro del parque brasileño, el Hotel das Cataratas, de Belmond, es una leyenda de la hotelería sudamericana: un edificio colonial de fachada rosada a pocos pasos de los saltos, que permite a sus huéspedes recorrer los senderos temprano por la mañana o al caer la tarde, cuando el parque está cerrado al público general.
8. Del lado argentino, un hotel dentro del parque

En el área argentina, el Gran Meliá Iguazú —el antiguo Sheraton— es el único hotel ubicado dentro del Parque Nacional Iguazú, con habitaciones que miran directamente a las cataratas. En Puerto Iguazú, a unos 18 kilómetros, la oferta se completa con lodges de selva y hoteles boutique rodeados de vegetación, ideales para combinar naturaleza y descanso.
9. El Parque das Aves

Junto al acceso al parque brasileño, el Parque das Aves es un santuario dedicado a la conservación de aves de la Mata Atlántica, con grandes aviarios por los que se camina entre tucanes, guacamayos, flamencos y garzas. Es una visita perfecta para completar la jornada del lado de Brasil y para quienes viajan con niños.
10. Itaipu, una obra monumental

A pocos kilómetros de Foz do Iguaçu, la represa de Itaipu, compartida por Brasil y Paraguay sobre el río Paraná, es una de las mayores centrales hidroeléctricas del mundo. Las visitas guiadas permiten dimensionar una obra de ingeniería colosal, y su iluminación nocturna suma otra mirada sobre el paisaje de la triple frontera.
11. El Hito Tres Fronteras

En Puerto Iguazú, el Hito Tres Fronteras marca el punto donde el río Iguazú desemboca en el Paraná y se encuentran Argentina, Brasil y Paraguay, cada uno con su obelisco pintado con los colores nacionales. Al atardecer, con el sol cayendo sobre los dos ríos, es uno de los momentos más fotografiados de la región.
Cómo llegar y cuándo ir

Del lado argentino, el Aeropuerto Internacional Cataratas del Iguazú está a unos 20 kilómetros de Puerto Iguazú; del brasileño, el aeropuerto de Foz do Iguaçu queda a pocos minutos del parque. Las cataratas pueden visitarse todo el año: la primavera y el otoño ofrecen temperaturas más templadas, mientras que el verano es caluroso y húmedo. El caudal varía según las lluvias, y cada temporada muestra una cara distinta de los saltos.
La entrada al parque argentino, que incluye el tren, cuesta AR$ 60.000 para visitantes internacionales y AR$ 25.000 para residentes en la Argentina; el Paseo de Luna Llena y el Atardecer en Cataratas cuestan AR$ 95.000 por adulto. Para completar el viaje por los grandes paisajes de la región, Iguazú se combina bien con destinos como Bariloche o Florianópolis.
Pocas experiencias en Sudamérica igualan la de estar frente a la Garganta del Diablo: Iguazú es, al mismo tiempo, un viaje de naturaleza, de aventura y de contemplación, y una cita obligada para cualquier viajero de la región.
Redacción central de Estilo Punta, la revista digital de estilo de vida con base en Punta del Este dirigida por la modelo y comunicadora Lady Dos Santos. Cubre la agenda de alto standing de Punta del Este y la región: deporte de élite, moda, arte, cultura, gastronomía, destinos y eventos sociales.
Newsletter Estilo Punta
¿Te gustó esta nota? Recibí lo mejor cada viernes
Viajes, gastronomía, arte y la agenda de Punta del Este, directo a tu correo.
Sin spam. Podés darte de baja cuando quieras.











