CANTEGRIL / PUNTA DEL ESTE — En los primeros años de la década de 1950, cuando Punta del Este comenzaba a proyectarse internacionalmente como el gran balneario de América del Sur, un acontecimiento deslumbrante posicionó a la península en las portadas de los principales diarios del mundo: la creación de su Festival Internacional de Cine. Ideado en 1951 por el influyente empresario y mecenas Mauricio Litman con el ambicioso propósito de rivalizar en prestigio estético con festivales como Cannes y Venecia, el encuentro inauguró la era dorada del jet set en la costa fernandina.
La Sala Cantegril: templo del séptimo arte entre los pinares
Para albergar las galas cinematográficas, Litman encargó al destacado arquitecto uruguayo Rafael Lorente Escudero el diseño de la Sala Cantegril. Emplazada en el corazón del barrio parque y rodeada por una frondosa arboleda de pinos y eucaliptos, la sala fue concebida con una acústica excepcional y una fachada de líneas modernistas sobrias que se convirtió de inmediato en el epicentro de la vida social esteña.
Por su alfombra roja desfilaron figuras míticas de la cinematografía universal: desde directores de culto como Ingmar Bergman hasta estrellas como Gérard Philipe, Silvana Mangano, Joan Fontaine y las grandes luminarias de las épocas doradas del cine argentino, brasileño y europeo, quienes combinaban el visionado de las películas con fiestas de etiqueta negra, banquetes frente al mar y partidas de golf en el vecino Cantegril Country Club.

El legado de los Premios Mauricio Litman y la vigencia del certamen
Organizado de forma continua por la Intendencia de Maldonado y con más de setenta y cinco años de historia, el certamen sigue siendo el evento cultural más relevante del verano cinéfilo en el Cono Sur.
Bajo la entrega de los codiciados premios Mauricio Litman a la Mejor Película, Dirección y Actuación, el festival congrega a jurados de prestigio internacional, críticos, cineastas y celebridades que asisten a estrenos exclusivos de cine iberoamericano y europeo en la histórica sala y en el Teatro de Verano Margarita Xirgú.

Una mística de etiqueta y tertulias nocturnas
La atmósfera del festival conserva la elegancia de sus orígenes: veladas de gala donde la alta costura convive con cócteles exclusivos ofrecidos por las bodegas y bistrós de la región, propiciando el encuentro entre la comunidad artística y el público cosmopolita del balneario.
Respaldado por el Ministerio de Educación y Cultura y el Ministerio de Turismo, el Festival Internacional de Cine de Punta del Este recuerda que la identidad de la península está ligada indisolublemente al glamour de las artes visuales y al magnetismo social de las grandes estrellas.











